Mila no necesita llamar la atención. La atención llega sola.
Akita, elegante y con esa expresión de quien parece estar analizando absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor, Mila tiene una presencia difícil de ignorar. Puede estar sentada sin hacer nada y aun así dar la impresión de que está posando para una campaña. No sabemos cómo lo hace. Tampoco creemos que tenga intención de explicarlo.
Llegó a El Club de las Razas representando a esas perritas tranquilas, seguras y con una capacidad bastante impresionante para verse impecables incluso después de una siesta. Clase, personalidad y muchos pelos. Una combinación perfecta.