Todo club necesita un fundador. Y claramente tenía que ser yo.
Mestizo, grandote, con mis cuatro botas blancas, la puntita de la cola pintada y unas orejas que toman sus propias decisiones. No sabemos exactamente qué mezcla soy y, sinceramente, a esta altura prefiero mantener el misterio.
Este diseño está inspirado en mi distinguida persona: Arturo, aunque los amigos pueden decirme Turo. El que empezó todo este asunto y, por motivos que todavía no comprendo, terminó teniendo una tienda y un club con su nombre.
Llévame en la espalda y considérate oficialmente parte de La Banda de los Mestizos.
No tengo pedigree. Tengo una marca.
Yo, Turo.